
Ensayo del filósofo y sociólogo francés, publicado por primera vez en 1967. El libro constituye un análisis crítico de la sociedad capitalista contemporánea, en la que las imágenes y los símbolos cobran cada vez mayor relevancia frente a la vivencia o la experiencia directa. Debord sostiene que, en la sociedad del espectáculo, los vínculos sociales auténticos son sustituidos por su representación y la comunicación se transforma en una mercancía. La obra se considera fundamental en el campo de la teoría crítica y ejerció una profunda influencia en generaciones posteriores de pensadores y activistas.