
El libro examina las transformaciones políticas, económicas y sociales en Rusia a lo largo de los dos primeros mandatos presidenciales de Vladímir Putin. A través de un análisis experto de los cambios impulsados por el fortalecimiento de las instituciones estatales y un mayor control, la obra hace hincapié en diversos aspectos de las políticas públicas, la dinámica interna del poder y las transformaciones en la conciencia social. Asimismo, se analizan en profundidad cuestiones centrales como la concentración del poder, el desarrollo económico, el papel estratégico del sector hidrocarburífero y la proyección geopolítica en el escenario internacional.