
El libro explora la influencia del pasado soviético en la vida psicológica y social contemporánea de los rusos. El autor analiza de qué modo los acontecimientos históricos y las estructuras sociales contribuyen a la conformación de determinados psicotipos e imperativos culturales que persisten en la actualidad. Se presta especial atención al concepto de empatía, el cual, según el autor, resultó perdido o deformado bajo el influjo de la ideología y las prácticas soviéticas. La investigación se basa en una amplia variedad de fuentes —desde documentos de archivo hasta encuestas sociológicas contemporáneas.