
Publicada en 1985, esta novela de Cormac McCarthy es considerada una de las obras más crudas y sobrecogedoras de la literatura estadounidense. Ambientada en la frontera entre Estados Unidos y México a mediados del siglo XIX, sigue los pasos de una banda de cazadores de cabelleras. El libro profundiza en temas como la violencia, el destino y la degradación moral ante la inmensidad implacable del paisaje fronterizo.