
La última novela de Fiódor Dostoyevski, considerada la cumbre de su obra y una de las mayores creaciones de la literatura universal. En el centro del relato se encuentra la historia de la familia Karamázov —el padre y sus tres hijos—, cuyas personalidades y posturas ante la vida reflejan profundos dilemas filosóficos, morales y religiosos. La novela profundiza en los temas de la fe, la duda, el libre albedrío, la elección moral y la responsabilidad del ser humano frente a sí mismo y a la sociedad.