
El libro relata la primera expedición rusa alrededor del mundo (1803–1806), comandada por Iván Fiódorovich Krusenstern. Describe el viaje histórico a bordo de los navíos «Nadezhda» y «Neva», que tuvo una enorme trascendencia para la ciencia, la geografía y la navegación de Rusia. La expedición no solo abrió nuevas rutas comerciales, sino que también realizó aportes significativos a la exploración del océano Pacífico, Kamchatka, Sajalín y otros territorios.